El cobre caía este miércoles en la Bolsa de Metales de Londres (LME), rompiendo una racha de cuatro sesiones consecutivas de avances. La presión provino de un dólar más fuerte, un aumento en los inventarios y las persistentes dudas sobre la solidez de la demanda en China, el mayor consumidor mundial de metales.
A las 09:40 GMT, el contrato de referencia a tres meses en la LME cedía un 0,5%, cotizando en 9,790.5 dólares por tonelada, después de haber alcanzado el martes un máximo de dos semanas de 9,862 dólares. Aun así, el cobre acumula un avance de 11% en lo que va del año, recuperándose desde el mínimo de 8,105 dólares registrado en abril, su nivel más bajo en 16 meses.
“La demanda china muestra signos de desaceleración, con factores adversos como los aranceles y la debilidad del sector inmobiliario”, explicó Ewa Manthey, estratega de materias primas de ING. Datos recientes confirmaron que los beneficios industriales en China cayeron por tercer mes consecutivo en julio, en un entorno de demanda debilitada y deflación en los precios de fábrica. Sin embargo, la contracción fue menor que en meses previos y el sector manufacturero reportó un crecimiento del 6.8% en beneficios, impulsado en parte por la campaña oficial para reducir el exceso de capacidad industrial.
El mercado también se vio influido por la fortaleza del dólar, luego de la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de despedir a la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook, lo que reavivó preocupaciones sobre la independencia del banco central.
En otros metales básicos, el aluminio retrocedía 0,8% a 2,616.5 dólares la tonelada, el zinc bajaba 0,7% a 2,793.5 dólares, el níquel caía 0,6% a 15,200 dólares, mientras que el plomo avanzaba 0,2% a 1,991.5 dólares y el estaño ganaba 0,2% a 34,275 dólares.