XRP, la tercera criptomoneda más grande por capitalización de mercado, ha retrocedido un 15% desde los máximos alcanzados en julio, pese a que RippleNet opera hoy con plena capacidad y el prolongado litigio con la SEC ya quedó atrás.
Durante años, el proceso judicial fue el mayor obstáculo para la adopción de XRP en Estados Unidos, limitando su acceso en exchanges como Coinbase, Kraken y Robinhood. Tras el acuerdo definitivo, el token recuperó presencia en el mercado estadounidense, pero el impulso no ha sido tan explosivo como algunos esperaban, en gran medida porque la noticia ya estaba descontada en el precio desde finales de 2024.
Actualmente, la atención de los inversores se centra en los futuros ETFs de XRP, aún en revisión por la SEC, que ha pospuesto las decisiones para octubre. La expectativa de un instrumento regulado similar a los ETFs de Bitcoin y Ethereum mantiene al mercado en vilo.
Pese al retroceso reciente, el precio de XRP no luce barato: la capitalización ronda los 179.000 millones de dólares, lo que refleja un nivel de expectativas elevado en relación con el crecimiento real de RippleNet. El token ha oscilado entre 1,79 y 3,56 dólares en los últimos meses, y analistas sugieren que una nueva caída por debajo de los 2 dólares podría ofrecer una mejor oportunidad de entrada para quienes buscan exposición a largo plazo.
En este contexto, la recomendación predominante es la paciencia. XRP sigue teniendo potencial en el mercado global de pagos, pero la dinámica de bajas comisiones limita su margen de rentabilidad inmediata. Para los inversores, esperar una corrección más profunda podría resultar más prudente que aumentar posiciones en niveles actuales.
Fuente: The Motley Fool